
Mientras Botín finaliza la operación y le acepta un crédito de 70 millones de euros para que el Real Madrid tenga pasta para el fichaje, Ferguson mueve el culo hasta Lisboa para convencer a Cristiano de que no se vaya.
En otro orden de acontecimientos en estos días el jugador luso viajó a Los Ángeles para firmar un contrato con una empresa para que le llevara los temas de imagen, empresa que realiza servicios para Angelina Jolie, puntualización nada relevante pero bueno, ahí queda, lo que sí le dio tiempo a Cristiano en L.A. es a dejar el comentario de que en un futuro le gustaría jugar en el equipo Los Angeles Galaxy junto a las actuales estrellas de la galaxia David Beckham y el luso Abel Xavier.
Vía: Marca.com